Nueva Zelanda estableció una ventaja inicial indescontable que colaboró que se desvirtúe el encuentro. La visita, barranca abajo desde el comienzo, nunca quiso dar el brazo a torcer, pero no le quedó más remedio cuando se vio superada por todos lados.
Estos All Blacks fueron demasiado para un equipo samoano formado en su mayoría por jugadores amateurs y con la ausencia de sus mejores hombres, todos comprometidos por los clubes europeos.
Dan Carter convirtió seis de los siete tries de la primera mitad -tres fueron de Mils Muliaina- y alcanzó la marca de 2000 puntos en su carrera.
La diferencia de 47-7 en el descanso no sorprende a nadie, pero hace que el partido no resista análisis alguno.
En el complemento Graham Henry realizó varios cambios, pero eso no cambió la dinámica del partido. Más allá de algunos errores de manejo, los All Blacks siguieron con su dominio absoluto ante un rival vencido desde lo anímico y físico.
Otras siete llegadas al ingoal tuvieron lugar antes del pitazo final; todas convertidas por Stephen Donald.
Concluido el entrenamiento ante Samoa, será momento para Henry y Nueva Zelanda de planificar el choque contra Australia del 13 de septiembre en el Suncorp Stadium de Brisbane que definirá al nuevo campeón del Tres Naciones. Ese si va por los porotos.