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El 14 de octubre de 1978, los Pumas se enfrentan por primera vez con el seleccionado inglés en Twickenham, la Catedral del rugby; una actuación notable de Hugo Porta y el
gran nivel que demostraron los jóvenes que hacían sus primeras armas en el campo internacional, sirvieron para alcanzar un empate 13 a 13 ante un equipo que se denominó Inglaterra XV, pero que contó con la mayoría de sus titulares. Arrancaba con una nueva etapa en el seleccionado. |  | | En lo alto: Tomás Petersen les gana a los ingleses en el fondo de la hilera, mientras llegan en su apoyo Gabriel Travaglini y Héctor Silva | Con el pie: el habilidoso Martín Sansot intenta habilitar con un kick a Marcelo Campo |
Los Pumas enfrentaron muchas dificultades en los meses previos a la gira por Inglaterra y el primer enfrentamiento con el seleccionado de la Rosa. Una disputa entre los dirigentes, los entrenadores y varios jugadores del seleccionado por el tema de la capitanía derivó en renuncias y suspensiones absurdas. Así, el plantel que se había consolidado durante 1977, quedó prácticamente desintegrado.
El nuevo entrenador, en reemplazo de Villegas y Perasso, era Angel Guastella, y su misión, refundar el equipo con unos pocos experimentados y muchos jóvenes. Papuchi le dio la capitanía a Hugo Porta, recuperó a Héctor Silva y recurrió a dos veteranos del 65 para que lo secundaran: Aitor Otaño y Luis García Yáñez.
Con esa base, comenzó a buscar nuevos valores. Fue el primer paso en el seleccionado para varios jugadores que tendrían un largo desempeño en los Pumas: Marcelo Loffreda, Tomás Petersen, Rafael Madero, Gabriel Travaglini y Alejandro Iachetti, entre otros.
Los partidos previos al gran choque en Twickenham tuvieron resultados variados: triunfos ante Southern Counties (39 a 9), North Midlands (22 a 14) y los Estudiantes ingleses (15 a 9) y derrotas frente a London Division (15 a 22) y North Districts (22 a 6). "Una de las cosas que más recuerdo de los días previos a aquel partido es que varios jugadores teníamos anginas muy fuertes. Se venía el test contra los ingleses y José Luis Imhoff, que era el médico del plantel, hacía lo posible para que mejoráramos. Sin embargo, era Pochola Silva el que aportaba los remedios caseros: estábamos todo el día tomando vinagre mezclado con agua caliente y sal", relata Martín Sansot, figura de aquellos Pumas y, a pesar de su corta edad, uno de los más experimentados.
"Mis recuerdos de aquel partido son muy borrosos. Lo que tengo muy presente, quizá porque fue una de las acciones positivas que tuve, fue que pateé desde nuestras 25 yardas y saque un remate bárbaro que salió en las 25 de ellos. De ese line surgió el try de Passaglia, que apoyó después de una jugada en la que intervinieron Alejandro Iachetti y Tommy Petersen. El otro try, el de Campo, nos sorprendió a todos por la definición, ya que nadie esperaba que saltara por encima de su marcador después del pase de Porta", agrega Sansot.
Uno de los que integraba el grupo de debutantes era Gabriel Travaglini, que asomaba desde al CASI con un físico imponente y un gran manejo de la pelota. "Yo terminé 1977 jugando en la reserva del CASI. En febrero de 1978 me llamó mi primo Alejandro y me dijo que Guastella y Porta querían reunirse conmigo. Después me enteré de que estaban organizando comidas con todos los candidatos a formar el plantel de ese año. En marzo me preseleccionaron y participé de todos los amistosos. Después de ganarle la final del Argentino a Rosario se dio la lista definitiva y ahí estaba yo, con muy pocos partidos en primera.
"Llegué al seleccionado como segunda línea. Jugué los primeros partidos en Inglaterra en ese puesto, pero en el cuarto partido, contra North Midlands, me pusieron como octavo. Más allá de que tenía un buen manejo de la pelota, no conocía mucho de ese puesto y no sabía cómo podía rendir. Sin embargo, con el apoyo de Héctor Silva, que estuvo encima de los más jóvenes todo el tiempo y nos transmitió su experiencia, no sentí el cambio de puesto", dice Travaglini, que llegó a los Pumas con 20 años.
"No sentí la presión de entrar en Twickenham para enfrentar a Inglaterra. Es que el grupo se había hecho muy unido, había personalidades muy fuertes y sentía el respaldo de jugadores como Silva, Porta o Sansot. Había tipos como Cappelletti, que había sido padre dos días antes de viajar y que sin embargo estaba allí con el grupo. Esas cosas fortalecían al plantel. Entre los que debutaban también se notaba la pasta para ser Pumas: Petersen era una topadora que no paraba nunca; Loffreda y Madero eran impasables en el centro de la cancha, y Campo jugaba como si nada pasara a su alrededor. Después de marcar ese try extraordinario, en el que voló por encima de la marca del último hombre, Marcelo volvió sin la menor muestra de euforia. Nosotros en la cancha no sabíamos cómo había hecho para definir. Para él, eso era algo natural; tenía una gran confianza en sus fuerzas", afirma Travaglini, y hace un balance de aquella gira: "Para los debutantes fue perder el miedo a jugar en el gran nivel. Se armó la base de un equipo que al año siguiente se lució en Nueva Zelanda y que después batió a Australia en Ferro."
Aquel partido jugado en un clima caluroso, extraño para lo que era Inglaterra en esa época del año, tuvo tres hechos significativos: para Porta fue la confirmación de su jerarquía y de su ubicación entre los mejores jugadores del planeta; para los jóvenes que debutaron, el primer paso de una larga y exitosa trayectoria con la camiseta de los Pumas, y para Héctor Silva, el regreso con gloria a los 34 años y en el momento en que su carrera internacional parecía terminada. En 1972, Pochola había sufrido una suspensión de cinco años para integrar los Pumas por protagonizar una publicidad (estaba prohibido por las estrictas reglas del amateurismo que seguía la UAR). Seis años más tarde reapareció, para sorpresa de muchos, en el plantel de Guastella, y fue el ejemplo y la guía de los jóvenes en esa aventura por Gran Bretaña. Los años y la inactividad no habían podido con su espíritu Puma.
Sintesis del partido 
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